De la composición del gasto por ubicación geográfica surge claramente esa máxima kirchnerista: el poder del dinero no se federaliza tanto y, siempre resulta saludable políticamente, que la Casa Rosada mantenga el control casi absoluto de los recursos. En ese anexo del proyecto de Presupuesto Nacional 2012 está demostrado palmariamente que la Nación no cederá ante las provincias, cuyos gobernadores tendrán que seguir peregrinando hacia Balcarce 50 o la Quinta de Olivos a pedir asistencia si el año que vienen quieren mantenerse en el terreno del equilibrio fiscal. Cualquier parecido con la realidad de la relación entre el gobernador José Alperovich y los intendentes y comisionados rurales no es pura coincidencia. Es consecuencia de una forma de gestionar el poder. Sin delegarlo, mucho menos compartirlo. Y habrá que poner el acento en los $ 414 millones que la Nación previó como Fondo Federal Solidario. Esa partida será fundamental para la ejecución de obras públicas en el interior, particularmente. La proyección es austera y está atada al precio internacional de la soja.
Alperovich sigue confiando, no obstante, en el triunfo de Cristina y en las gestiones para acceder a mayores partidas de los fondos discrecionales, esos que el Estado nacional distribuye de acuerdo con la cara del cliente.
Tucumán, ¿sigue siendo la más favorecida? Al menos en la región sí. Catamarca ha recuperado terreno. El cambio de signo político -ahora afín a la Rosada- le significó más plata ($ 8.920 per cápita) al distrito menos poblado del NOA. Santiago del Estero (registra un gasto por habitante de $ 7.288 anuales), Jujuy ($ 7.058) y Salta ($ 6.524) seguirán moviéndose al ritmo que le imprima el kirchnerismo. Claro está que el mayor reparto de recursos se concentra en la zona pampeana. El Presupuesto desnuda otra cuestión inquietante: se reafirman los subsidios sociales para frenar los problemas socioeconómicos por un año más.
Alperovich sigue confiando, no obstante, en el triunfo de Cristina y en las gestiones para acceder a mayores partidas de los fondos discrecionales, esos que el Estado nacional distribuye de acuerdo con la cara del cliente.
Tucumán, ¿sigue siendo la más favorecida? Al menos en la región sí. Catamarca ha recuperado terreno. El cambio de signo político -ahora afín a la Rosada- le significó más plata ($ 8.920 per cápita) al distrito menos poblado del NOA. Santiago del Estero (registra un gasto por habitante de $ 7.288 anuales), Jujuy ($ 7.058) y Salta ($ 6.524) seguirán moviéndose al ritmo que le imprima el kirchnerismo. Claro está que el mayor reparto de recursos se concentra en la zona pampeana. El Presupuesto desnuda otra cuestión inquietante: se reafirman los subsidios sociales para frenar los problemas socioeconómicos por un año más.